Pago del Vicario
Un lugar donde el tiempo se detiene y la pasiÓn por el vino se convierte en experiencia.
A orillas del río Guadiana, a tan solo 9 kilómetros de Ciudad Real y muy cerca de los parques nacionales de Cabañeros, Las Tablas de Daimiel y el yacimiento de Alarcos, se alza nuestro complejo enológico: un enclave único que aúna historia, paisaje y vanguardia.
Aquí, entre viñas que se pierden en el horizonte, tradición y diseño conviven en perfecta armonía.
Nuestra bodega, concebida como un catalejo que observa el mundo, emerge sobre las suaves colinas de los Montes de Toledo, abrazando un viñedo de 130 hectáreas donde cultivamos variedades como Tempranillo, Garnacha Tintorera, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Graciano, Chardonnay y Sauvignon Blanc.
Cada uva, una promesa; cada cosecha, una historia.
La bodega, en forma de catalejo, se levanta sobre el terreno del propio viñedo y se funde con en el entorno de una manera natural y con una silueta vanguardista al margen del río Guadiana y a los pies de los Montes de Toledo
Cada una de las distintas lomas del edificio se integra a la perfección con la orografía y el color del paisaje, al tiempo que la sucesión de arcos decrecientes simboliza las distintas fases de transformación del proceso, desde el viñedo, al depósito, a la barrica, a la botella y finalmente a la copa.
El diseño de la bodega de Pago Del Vicario conjuga modernidad y tradición. En su interior instalaciones de última generación y un parque de barricas compuesto por distintos tipos de roble: predominantemente francés, así como americano y del Caúcaso.