Pago del Vicario
Donde todo comienza
Nuestro viñedo no es solo una extensión de terreno: es un mosaico de matices. Dividido en 29 parcelas, cada una con su personalidad y su vocación, cultivamos una selección de variedades que hablan el idioma de la diversidad:
Tintas: Tempranillo, Garnacha, Graciano, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot.
Blancas: Sauvignon Blanc y Chardonnay.
La Tempranillo, uva española por excelencia, es nuestra columna vertebral, pero cada variedad encuentra su lugar ideal según la textura del suelo, la orientación solar y la experiencia que queremos expresar en cada vino.
Un terroir que habla
La orografía ondulada de la finca, con suaves pendientes que descienden hacia el Guadiana, genera un microclima privilegiado. Las temperaturas suaves y los marcados contrastes térmicos entre el día y la noche favorecen la maduración lenta y rica en aromas.
La diversidad de suelos, que abarca desde los francoarenosos y francolimosos hasta afloramientos de cuarcitas y pizarras, permite que cada parcela ofrezca una expresión única.
En Pago del Vicario, no hay dos parcelas iguales. Por eso, el manejo del viñedo es individualizado, adaptando las técnicas a las características específicas de cada suelo y a la identidad del vino que allí nacerá.